Como muchos de los que leáis este blog sabéis, 5 alumnos de 1º de Bachillerato fuimos expulsados este año. He creído conveniente que conozcáis de primera mano la razón y las consecuencias de nuestra expulsión, sin los comunes cambios de información del boca a boca por los que la misma llega a tener diferentes versiones.
La cosa comenzó cuando un buen día una alumna de nuestra clase cometió una incorrección ortográfica. Su falta fue convirtiéndose en motivo de burla cuando nuestra gran pasión por la exageración salió a flote. Colgamos en el corcho la palabra con la falta bien grande para que todo el mundo pudiera reírse con nosotros. Al principio, como ella también se reía, no nos preocupamos por preguntar si le molestaba. Mientras, nos dedicamos a hacer fotos al error y a colgarlo en una página de internet donde todos podíamos comentar lo que quisiéramos. Al poco tiempo, la misma chica cometió otra incorrección por lo que la burla aumentó con creces y más aún cuando en una ocasión íbamos a hacer un examen y por la mala colocación del pupitre se cayó para atrás. Al mismo tiempo que esto ocurría, los comentarios en la página no cesaban. Los padres de esta chica se enteraron de todos los comentarios expuestos en internet pensando que su hija estaba siendo acosada en el colegio y, antes de informar al mismo de lo que estaba ocurriendo, fueron a denunciarnos a la fiscalía de menores. Por este motivo el colegio recibió un sobre con todas las fotos de internet con sus respectivos comentarios, por lo que el colegio tuvo que elegir entre dos opciones: dejar actuar a la fiscalía, lo cual nos hubiera llevado a juicios y habría pasado más tiempo hasta que el problema se solucionase; o investigar internamente la procedencia y las causas de lo ocurrido. Lógicamente vieron como mejor solución actuar internamente. Así nos fueron llamando uno a uno para interrogarnos y decidir la gravedad de nuestros actos. Hay que recalcar que no se interrogó a todo el mundo. Sólo fuimos unos pocos los que tuvimos que pagar por muchos por la cosa de crear temor por el castigo que nos iban a poner. Al principio la sanción iba a ser impuesta a todos por igual pero, más tarde, hicieron una injusta jerarquía de castigos según la gravedad de nuestros actos. A mí me tocó una expulsión considerable pero que no llegaba a ser tan tremenda como la de otros. No todos los que fomentaron el progreso de la burla fueron castigados. Es curioso como toda nuestra vida nos han estado hablando de igualdad y la manera que tienen de imponerla como bien les parece, aunque eso sería otro asunto a tratar. Finalmente, todos nuestros compañeros pensaban en hacer miles de cosas con tal de que no nos echaran tanto tiempo ya que, si lo hacían, nos pillaba con el viaje a Andorra, aunque fue una ‘casualidad’ que en medio del castigo estuviera el viaje. Se hizo una serie de cosas pero ninguna con resultados porque, como ya sabemos, nos pierde la boca y al final nunca hacemos nada.
Desde mi caso, fue una experiencia lamentable ya que lo que yo veía como la mayor tontería del mundo ellos lo convirtieron en una tragedia. En los 8 años que llevo en el colegio nunca he tenido ningún problema con nadie, pero éste me tocó a mí por haber coincidido en algún curso en la clase de la chica aunque yo no tuve ningún problema con ella. Me dicen que en el expediente consta que ella tuvo algún problema pero lo que tengo claro es que si lo tuvo no fue conmigo. La expulsión me supuso un bajón tanto mental como académicamente. Al final, como me expulsaron 6 días yo si pude ir a Andorra e hice todo lo que estuvo en mi mano para que el resto también fuera pero, como ya he dicho antes, hicimos muchas cosas pero ninguna con resultados favorables.
Como reflexión a todo esto he de añadir que todos cometemos faltas y no por eso nos tienen que criticar. Tiene que ser cosa de cada uno saber lo que en cada momento está bien y lo que está mal. Somos libres para marcar límites a nuestros actos y saber lo que debemos hacer en todas las situaciones. A todos nos gusta reírnos de nuestros propios fallos en el momento que los cometemos, pero lo que nos frustra realmente es que seamos criticados mucho tiempo por un error ocasional.
Creo también que tanto ella como nosotros hemos aprendido a no volver a caer en el mismo error, pero lo que sé también es que no solemos aprender de los errores de los demás y que mucho menos vais a cambiar vuestra forma de ser y de pensar porque yo os cuente tal parrafada.
Debemos utilizar internet para divertirnos pero no a consta de los demás. No os animo a que sigáis torturando a la gente con vuestros comentarios en páginas de internet (ya que yo también he sido criticada) pero, si lo vais a hacer, no lo hagáis anónimamente y dar la oportunidad a la persona afectada para poder defenderse.
Yo no puedo cambiar el mundo porque, como bien decía una amiga, no somos superhéroes, pero lo que sé es que puedo cambiar mi mundo, puedo crecer como persona y sobre todo, puedo vivir feliz sin tener que mirar por encima del hombro a los demás.

19 comentarios:
la verdad es que creo que Sandra tiene razon y muchas veces la igualdad se queda a la altura del betún...por otro lado tambien quiero decir que..¿en qué se basò el colegio para sancionar solamente a esas 6 personas y no a todos los que comentaron?¿son acaso ellos más culpables que el resto?¿son especiales?no lo creo, por ellos creo que antes de sancionar a alguien investiguen bien el caso y no lanzan castigos a la ligera....pero como siempre...no podemos hacer nada...
un saludo!!!
agur!!!!
Yo creo que como dijo un buen sabio:"errar es humano". A paritr de ahí se pueden sacar cosas positivas y aprender de nuestros errores para no volver a cometerlos más. Es una lástima que esto ocurriera.
no me parece bien que siempre se exageren las cosas. recurrir a fiscalia por aquellas acciones de los compañeros me parece algo excesivo.
por otra parte, me alegra saber que el colegio decidio solucionar la situacion internamente, aunque esta claro que castigar solo a 6 de los muchos implicados no ha sido lo más acertado y menos aún, privar a algunos de ir a Andorra: ¿no es suficiente con que les expulsen como para encima expulsarles cuando tienen viaje de fin de curso?
kiero recordar que en años anteriores, se castigo a alumnos sin viaje a Andorra por llevar drogas (por ejemplo) y creo que eso no es comparable con colgar fotos en Internet.
no es la primera vez que surgen problemas de este tipo relacionados con comunidades virtuales. ¿alguien se acuerda del caso "Visualdisco"?
ESTUDIAD!!!
Sandra tiene mucha razón en todo lo que dice, pero lo que quiero destacar es lo que habla de la igualdad. Llevo en el colegio desde que tengo tres años y si algo siempre me han intentado inculcar es un valor como la igualdad. Con este hecho nos han demostrado que esa igualdad de la que se habla en el colegio luego no se practica.
Otro aspecto a resaltar, el viaje de fin de curso ("casualidades de la vida") entraba en ese castigo. Un viaje que creo que todos nos merecemos por todos los años que llevamos en el colegio, una oportunidad única para convivir con los que han sido nuestros amigos y compañeros durante tanto tiempo, en el que se aprenden muchos valores.
Espero que ante nuevos conflictos en el colegio, no se actue como se ha actuado con estos 6 compañeros, ya que fue un castigo que nos afecto a todo 1º de Bachillerato.
Creo conveniente comentar algunos aspectos de la entrada publicada por Sandra.
Primero quiero agradecer su sinceridad. Creo que solo con sinceridad por todas las partes puede haber entendimiento.
En segundo lugar quiero aclarar algunas cosas que me parece que aún no están claras.
Independientemente de que el asunto hubiese o no llegado a la Fiscalía de Menores, debéis saber que con la ley actual, el Centro tiene la obligación de comunicar a dicha fiscalía o a la Policía cualquier incidente que pudiera ser constitutivo de delito o falta penal. Cualquier tipo de comentario ofensivo realizado sobre un menor de edad al que se pueda identificar en un medio público es un delito. Es cierto que no todo el mundo tenía acceso a esos comentarios, yo mismo no lo tenía, pero sigue siendo un medio público. Existe suficiente jurisprudencia al respecto como para que la fiscalía solicite a las Fuerzas de Seguridad que procedan a cerrar el sitio y podría llegar a imputar a los que hayan hecho los comentarios, ordenando el juez la identificación de los autores de los comentarios, aunque hayan sido anónimos. Esto es algo que, os parezca bien o no, es así y no podemos pensar que esta situación la ha creado el Centro. Todos conocemos casos difundidos por los medios de comunicación que han llevado a esta situación. Puede parecernos excesiva, pero es quizás más prudente esto que ir haciendo comentarios sin medir las consecuencias.
Por otro lado, solo se sancionó a las personas que habían colaborado de manera activa a que la burla inicial sobre la alumna creciera y se mantuviera en el tiempo. Básicamente a aquellas personas que había hecho o subido las fotografías o que habían hecho comentarios hirientes. También se habló con alguna persona a la que finalmente no se la impuso ninguna sanción. Lo que no hemos querido hacer es sancionar a aquellos que había contribuido con un comentario o dos por dos razones: la primera es que es difícil justificar una sanción basándonos solo en comentarios en los que no se indentifica a la persona sobre la que se hace el comentario. El autor del comentario siempre puede decir que se refería a otra persona. La segunda es una cuestión de recursos. Aunque os pueda parecer a algunos que a mí me encanta dedicarme a sancionar alumnos, lo cierto es que lo hago porque creo que con ello ayudo a su maduración, lo creo de corazón, en caso contrario no podría hacerlo. A pesar de ello, esas semanas tuve que dedicar más de veinte horas solo a este caso. Como comprenderéis si metemos en el saco a todo el mundo yo no hago otra cosa. Os aseguro que para mí fue una semana muy dura y cansada, y yo no cobro un duro más por dedicarme a eso.
Respecto a la cuestión de la consideración de la gravedad de la falta y la proporción de las sanciones: como ya he dicho no se eligió a seis personas al azar; se sancionó a aquellas cuya participación había sido más grave y podíamos demostrar su responsabilidad. Es cierto que las sanciones son duras. Yo mismo lo he reconocido delante de los alumnos y sus familias; de hecho es lo primero que he dicho en algunas entrevistas. Lo cierto es que en nuestro Colegio no suelen ocurrir estas cosas y no queremos (imagino que ni yo ni nadie) que se vuelvan habituales. Algunos pensaréis que todos los alumnos hacen estas cosas, lo cierto es que no. Además, el decreto ley de la C.A.M. que ha entrado en vigor este curso (y con él el nuevo Reglamento de Régimen Interior del Centro, del que os he hablado a todos en una reunión a principio de curso y en dos ocasiones a los padres y que podéis consultar en la página web del Centro) hace que tenga consideración de Falta Muy Grave cualquier acto de violencia moral o física. La sanción para estos casos puede llegar a la expulsión por un mes lectivo y ninguna de las sanciones ha sido de más de diez días lectivos. Es cierto que inicialmente se pensó en quince días, lo que sigue siendo la mitad de la expulsión más larga, pero luego se consideró (en todos los casos) la falta de intencionalidad de los alumnos y se recortó en un tercio (de 15 a 10 días). Creo que sigue siendo una sanción dura; como ya he dicho, no se pretendía lo contrario. Otros casos ocurridos en cursos anteriores se examinaron con la ley vigente entonces. Desde entonces las cosas se han endurecido, a mi entender afortunadamente. En todos los casos la sanción se ajustó a los actos demostrables o reconocidos por el alumno. ¿Qué otra cosa puede pretenderse?
Finalmente, en relación con el viaje a Andorra. Podréis creerme o no, sabéis que no me importa si no lo hacéis, pero os digo sinceramente que habría preferido mil veces que las expulsiones no hubiesen coincidido con el viaje. Para mí habría sido más asumible la sanción y me habría costado mucho menos explicárselo a las familias. Sé que el viaje de fin de curso debe ser muy importante (yo no tuve, así que no puedo saberlo de primera mano) para vosotros. Imagino el dolor que ello os ha causado. Creo que es simplemente una consecuencia de vuestra acto irresponsable. Me explico (salvando las distancias con el ejemplo que voy a poner). Imaginad que yo tengo entradas para un concierto que me apetece muchísimo, llevo años esperándolo y es probable que ese grupo nunca más de un concierto al que yo pueda ir. El día antes del concierto cometo un pequeño delito, algo sin demasiadas consecuencias pero que hace que me detengan y me tengan una noche en el calabozo antes de que me vea el juez de guardia (o como quiera que eso funcione). ¿Creéis que el juez iba a entender que debía reducirme la pena porque ya me había quedado sin el concierto?
En fin, ésta es mi aportación al tema. Espero que sea fructífera y que, al menos, os ayude a entender las motivaciones del Centro al actuar como actuó. Estáis en vuestro derecho a no compartirlas.
En cualquier caso, todas estas disquisiciones no deben distraernos del hecho fundamental que Sandra denuncia muy bien en su entrada. Está mal, muy mal, burlarnos de un compañero como modo de diversión. Hacerlo una vez es tolerable, incluso inevitable, y puede que el compañero nos ría la gracia. Si la cosa continúa, es muy probable que hagamos un daño que no podemos medir, y no podemos esperar a que el compañero demuestre su malestar para cortar el tema. Si nuestra sociedad sigue alimentando la burla descontrolada y la crueldad contra todo el que es diferente, yo al menos seguiré diciendo que está mal y, mientras sea mi responsabilidad, seguiré intentando hacer entender a mis alumnos la irresponsabilidad en la que se incurre y el terrible daño que uno puede hacer, casi sin darse cuenta.
Un saludo a todos:
Manuel Llorens
Responable de Convivencia y Disciplina para Secundaria y Bachillerato del C.Pr.C. Montpellier de Madrid
bueno,yo no pinto mucho hablando de esto, soy ex-alumna me fui el año pasado y la verdad al no estar en el centro este año no me he enterado de mucho asi que opino en base a tu comentario.
La verdad, en mi opinión creo que os pasasteis un poco, porque lo que comenzó como una coña acabó como una mofa hacia una compañera, lo cual es una falta de respeto.
También es cierto que es demasiado tremendista llevarlo a la fiscalía de menores, pues no se trata de acoso escolar sino que simplemente se os fue bastante de las manos, y todos podeís y me incluyo cometer uno o varios errores.
Creo que la expulsión que habéis tenido es más que justa, y debéis agradecer al colegio de que se haya quedado en eso, porque pensad que hubiera pasado si fueseis a juicio, asi que dentro de lo que cabe... .Si,es cierto que los que os quedasteis sin viaje fue una gran "guarrada" pero hay que ser consecuente con los actos que se comenten, ya estáis en 1º de bachillerato y sois lo suficiente mayores para asumir vuestras equivocaciones. No mucho más que decir, siento si no compartís mi opinión, pero esto os hace aprender y en el futuro os pensaréis las cosas dos veces, antes de hacerlas.
Un saludo
A ver. Lo primero si no hubieramos aprendido de lo que hicimos no habría puesto nada para defender el caso. También os habeis dejado cegar por la experiencia, la cual mi intención era contarla y no abrir un debate. La verdadera intención de la entrada es hacer ver que lo que hicimos por supuesto que está mal y por eso es que contamos la experiencia para que los demás, dentro de sus posibilidades, lo tengan en cuenta en su vida y no se dejen llevar por la tonteria del momento. Deberiais quedaros con la conclusión que es lo que de verdad tiene importancia en este blog, ya que el tema a tratar es el acoso y no solo este tema en particular. Muchas gracias.
EIEIEIEIEI que yo nunca he dicho que lo que habéis hecho no haya servido para nada, todo lo contrario. Me parece genial que hayas escrito lo que has escrito para dar tu punto de vista de lo que has vivido, de hecho un aplauso porque eres de las pocas personas que dice lo que piensa. Pero que haya comentado no significa que abramos un debate, porque a mi me han pasado este link para que apoye o para que de mi opinión y eso es lo que hago, leer lo que habéis escrito y dar mi punto de vista de las cosas, punto.
Arrepentirse es de sabios y es un acto de madurez también, porque hay que arrepentirse de las cosas que hacemos mal y eso yo lo tengo muy presente y lo he tenido muy presente a la hora de dar mi opinión. En serio, es genial lo que has escrito pero aún así eslo que pienso, porque además soy más mayor, me han pasado mil cosas de las que me he aprendido y se de lo que hablo y ya está. Y me parece genial el comentario de ángel, errar es humano, y yo he errado y seguiré errando porque las cosas son así y hay que cometer errores para aprender las cosas, pero claro, cometer errores lleva consigo a veces que las personas te digan que los has cometido.
Siento si te ha podido ofender mi comentario pero es lo que pienso.
Claudia:
Creo que aún no tengo tu mail. Algunos aún no los he mandado (lo haré mañana) pero creo que el tuyo no está entre ellos. Escríbeme tú a mi correo. Gracias.
Desde hace mucho timpo quería dar mi opinión sobre este asunto y no se me ocurría la manera, asi que espero que al menos mi punto de vista quede reflejado.
En primer lugar me gustaría expresar mi opinión, tanto como hermana de una de las expulsadas, como por antigua alumna del colegio.
Creo que se está haciendo un bucle con todo esto que no lleva a ninguna parte, que solo hace abrir viejas heridas y crear quizás otras nuevas.
Simplemente decir que en la vida se cometen muchos errores y hay que pagar las consecuencias y los castigos que estas impliquen, pero núnca atacando a la autoestima de las personas.
Seguramente el castigo recibido era el adecuado o no se podía hacer otra cosa, pero eso tambien tiene sus consecuencias psicológicas.
No voy a hablar de leyes educativas ni de normas escolares, porque desconozco completamente su contenido, aunque me parece muy bien que Manuel las exponga para que las conozcan todos los alumnos, no solo los padres.
Creo que estamos hablando de adolescentes, personas que, aunque comienzen a saber lo que es la responsabilidad, tienen todavía atisbos de esa irresponsabilidad e inmadurez propia de la "edad del pavo", cosa que no justifica sus actos, simplemente lo indico para que se tenga en cuenta, que son jovenes que estan todavía educandose, que no conocen más realidad que la que tienen delante, y todo lo que les ocurra les marcará en un futuro.
Es muy triste saber gracias a todo lo ocurrido que una niña del colegio sufre acoso escolar (¿por qué no se realizó todo esto anteriormente?, ¿no se denunció a la Fiscalía del Menor? ¿es necesario denunciar a esta para que se pueda proteger a una niña?), es muy triste que no se halla hecho nada para evitarlo, es muy triste que se castiguen estos temas sin haber prevenido a los alumnos o educarlos anteriormente ante temas tan importantes o peliagudos como es el acoso escolar o "bullying", es demasiado triste que se prefiera curar que prevenir.
Lo que se hizo por parte de los alumnos no tiene justificación, ni pretendo justificarles ni defenderles, asi como tampoco pretendo indicar que lo que que se hizo por parte del colegio estuvo mal; simplemente expreso mi opinion como ya he dicho anteriormente.
Somos personas y como tales todos tenemos derecho a que nos quieran y nos respten, a que nos ayuden a mejorar y a que nos enseñen; no creo que con lo realizado por NADIE se halla coneguido ninguna de estas cosas.
Todos estos alumnos, los castigados, los no castigados pero que tambien intervinieron y los que han sido acosados, tienen un futuro (seguramente brillante) lleno de errores y consecuencias y hay que enseñarles que ante todo hay que respetar a las personas.
Seguramente muchas de las cosas que he expresado no sean acertadas o no todos compartan mi opinion, quiero dejar claro que no me siento orgullosa de lo que se ha hecho con esa niña, que estoy segura de que tiene todo el apoyo de gente que la quiere y que lamento muchísimo que se sintiese ofendida o acosada.
Por eso pido mil disculpas a esa niña, y vuelvo a repetir que todas las personas merecemos que nos respeten y nos quieran.
MUchas gracias y un saludo!!!!
Gracias a Andrea y a todos los que estáis aportando comentarios. Es posible que estar debatiendo abiertamente sobre el tema retrase la cicatrización de las heridas, pero quizás permita que cicatricen bien, cosa que no harían de otro modo.
Creo que algunas de las personas implicadas necesitamos un foro en el que exponer con tranquilidad nuestra experiencia y sentimientos, antes de que el tema pueda quedar definitivamente zanjado. Conocer de primera mano cómo se han sentido las personas implicadas nos ayudará a todos a actuar más sensatamente en el futuro. Mi intención nunca ha sido ocultar la realidad, sino poder aprender de ella y creo que el blog está sirviendo a ese cometido.
Quiero aclarar, para los que no tenéis información directa del caso, que aunque el Centro califica el suceso como acoso escolar, ninguno de los alumnos expulsados ha sido sancionado acusado de acoso escolar. El acoso en este caso ha sido el contexto en el que se han desarrollado los hechos, pero no ha sido producto único ni directo de los actos sancionados. Creo que los alumnos sancionados (y otros cuya participación no se haya podido demostrar) actuaron con la inmadurez propia de la edad, como Andrea muy bien dice. Precisamente creo que la labor del Centro está en aprovechar estos episodios para promover esa madurez. Probablemente en este caso esa madurez no se alcance hasta que las personas implicadas no expongan sus puntos de vista y sentimientos, como decía antes, y hasta que el tiempo no haga reposar las emociones. Entonces, quizás, quede el poso adecuado en el alma.
Yo, por mi parte, no pretendo presumir de haber hecho las cosas bien. Creo que hice lo que tenía que hacer, probablemente con mayor torpeza de la adecuada. Espero aprender de la ocasión y siempre estoy dispuesto a pedir disculpas si mis modos no han sido los adecuados, creo que las decisiones sí han sido acertadas.
Ya en el pasado he tratado asuntos graves con menos delicadeza de la necesaria, aunque yo en su momento creyera estar haciendo lo correcto. Esta vez también creo haber hecho lo adecuado, pero eschuchar y entender los sentimientos de las personas implicadas seguro que me ayudará ante situaciones futuras.
En cualquier caso, os aseguro que mi posición no es fácil. No quiero hacerme el martir, desempeño esta labor porque yo quiero hacerlo, creo que es necesario hacerlo así y creo que no lo hago mal del tdo. Antes de tomar decisiones como esta reflexiono y rezo para no equivocarme. Creo que a veces para curar una herida hay que hacer un poco de daño, no porque se quiera, sino porque se produce al limpiar la herida. Pero valorar si ese daño es excesivo, y por tanto contraproducente a la experiencia de ser curado, que siempre debería ser positiva, es muy difícil a priori.
Un saludo a todos:
Manuel Llorens
Se me olvidaba para contestar a Andrea:
El Centro tiene diseñado (y activo) un protocolo de actuación ante casos de acoso escolar que es el que hemos seguido en este y otros casos y que está demostrando ser muy eficaz y adecuado. El curso que viene este protocolo mejorará con la activación de mecanismos nuevos de detección temprana de casos de acoso que estamos diseñando. Pero, en cualquier caso, lo más difícil de los casos de acoso es detectarlos a tiempo. El Centro está comprometido a denunciar y corregir los casos de acoso que conozca, pero no podemos actuar en los que aún no conocemos.
El Centro, por supuesto, hace labor de prevención en torno al acoso escolar. Lo que ocurre es que es uno de esos temas que no se suele abordad directamente porque se considera contraproducente, pero muchas de las tutorías del Plan de Acción Tutorial, Educación en Cosignas, etc. van en esa línea.
Solo en los casos en los que se ha identificado un caso de acoso escolar, una vez tratado y si las circunstancias del caso lo aconsejan, se realiza un tutoría específica con el grupo en el que ha surgido el caso. Ya se ha hecho en algún caso. En el caso que estamos comentando hemos creído que no era conveniente, pero aún estoy a tiempo de reconsiderarlo.
Un saludo:
Manuel Llorens
Manuel, como dije anteriormente no pretendo decir si lo que se hizo estuvo bien o mal, o si fue muy exagerado el castigo.
Solo quería dar mi opninión, no ya por como creo que se pueda sentir mi hermana que puede expresarse ella (de hecho ya lo ha hecho), si no por como me siento yo como hermana.
Creo que el castigo era merecido, tienes toda la razón, hay que aceptar las conseuencias y a veces es mejor un castigo duro.
Como profesor o como educador no puedes hacer siempre las cosas perfectas, ya que cada niño es de una forma diferente, y lo que puede ser bueno para uno no lo es tanto para otros, se hace lo que esta al alcance y lo que se pueda con buena intencion, en ningun momento pense que esto se pudiese hacer con mala intencion hacia los alumnos.
No soy una experta en acoso escolar, y muchho menos en el aspecto legal de este, solo se que gracias a lo que he aporendido en mis actuales estudios (Psicología), creo que igual seria necesario informar mas a los alumnos sobre estos temas que pueden resultar tan graves, ya que muchos de ellos no aprecian la gravedas de las consecuencias de estos actos.
Por ejemplo, Olweus, el creador del termino "Bullying", y que ha realizado numerosos estudios sobre este tema, propuso un programa de intervencion del Bullying, que igual sería de interés para casos futuros o simplemente para prevenir.
Es simplemente mi humilde opinion, sin despreciar lo que ya se esta haciendo en el colegio.
Muchas gracias por tener en cuenta mis opiniones, un saludo!
Leo y releo los comentarios, las opiniones, y no puedo por menos que felicitaros, empezando por Sandra y Claudia y extendiéndola a todos los demás que estáis participando entre ellos a los ex_alumnos, especialmente a Andrea . También y desde este foro quiero decir que el trabajo que está haciendo Manuel y los coordinadores de convivencia y disciplina de cada nivel está enseñando un camino para conseguir que nadie, ni profesores ni alumnos ni padres miremos para otro lado, evitando enfrentarnos a los problemas que todos sabemos que surgen de esa extraña tendencia que tenemos los seres humanos de ver en lo distinto o en los errores de los demás motivo de burla. Escudarse en que siempre ocurrió para no intervenir no tiene ningún sentido. Sandra dice que, sin ser superhéroes, siempre podemos intentar cambiar nuestro entorno, nuestro mundo. Os puedo asegurar que esa es la idea que está detrás de los que nos dedicamos a la enseñanza. Y no, no es fácil hacerlo ¿Quién dijo que lo fuera? Y nos desanimamos a veces. Y nos equivocamos a veces.
Detrás de la contundencia de un castigo está el mensaje que no sólo perciben los afectados sino todos los demás: ”lo que han hecho es serio”. Sigue flotando la idea de que el castigo ha sido desproporcionado. Yo no lo creo y Manuel ya ha explicado los detalles y muchos de los porqués. Pero al margen de todo ello, o de si se debería haber castigado a todos los que escribieron o no, lo que me parece más importante es que en el Colegio se ha abierto un debate sobre un tema fundamental. ¿Por qué hay alumnos, compañeros, chicos y chicas del colegio que lloran por dentro y por fuera para venir al colegio? Si le pasa a uno mismo, lo sufre e intenta aparentar, hasta llegar a estados de los que uno mismo es incapaz de salir y que le afectarán de por vida, y si le pasa a un compañero, o no se le da importancia, o participo en la agresión, sí, la agresión y así me siento más unido a mi grupo de clase o de curso. Y para colmo justificamos nuestra participación por cómo es o como actúa la persona de la que nos burlamos. También puede ocurrir que si participo, evito que esos o esas compañeras que más se divierten buscando víctimas, se fijen en mi. Cada uno sabrá qué tiene de divertido todo eso y por qué participó, pero lo que está claro es que os hemos empezado a quitar una venda de los ojos gracias sobre todo a que ahora la legislación nos permite actuar con la seriedad con la que siempre hemos intentado abordar este difícil problema Sí, todo esto no tiene ninguna gracia, y no tiene ningún sentido por mucho que os parezca que la persona afectada participe de una broma que dura ya meses”. En esto consiste la inteligencia emocional y que vienen a ser la capacidad de ver a las personas y a las actitudes no como medios para conseguir fines, sino sentimientos y emociones que complementan los míos. En la medida que todas la personas de mi entorno entiendan mis sentimientos y emociones y yo entienda y conviva con los de los demás, me siento más seguro de mi mismo y más feliz y eso significa que mi inteligencia emocional es alta. Cuando no hay nadie en un grupo que se sienta especialmente vulnerable, ese grupo funciona bien, y eso significa para TODOS los del grupo un éxito personal porque todos se siente parte de algo que funciona bien y cada uno da lo mejor de sí mismo. La empatía, o capacidad de ponerme en la situación que vive el otro es la clave de la inteligencia emocional.
Pues bien, creo que todos los que hemos estado metidos en este lío hemos dado un salto emocional. Manuel ya lo ha dicho, reza para no equivocarse porque cree en lo que hace. Y yo desde aquí le sigo animando por que lo está haciendo bien. Yo también he aprendido y rezo por conseguir transmitir a estos alumnos de los que soy su tutor que ahora tienen más fuerza moral que nadie para luchar de forma activa para evitar todo tipo de situaciones de exclusión y discriminación social empezando por las escolares. Javier Platas reclama igualdad y justicia en el castigo. Javier, como dice Manuel, puede que con más tiempo y medios, se pudieran haber hecho mejor las cosas, pero la mayor injusticia y desigualdad que ha ocurrido es la que se ha cometido con un compañero, y esa, ni tu, ni nadie la había denunciado. Por eso todos hemos aprendido, y seguro que a partir de ahora, tú Javier y todos los que nos hemos visto afectados de forma directa o indirecta seremos más valientes para percibir y detener injusticias y denunciarlas para mejorar nuestro entorno.
Una idea importante que aparece es la de la prevención. Efectivamente, detrás de montones de tutoría, celebraciones de todo tipo y otras muchas actividades del colegio está la solidaridad, el compañerismo, el hacer el bien y ayudar en vez de buscar la risa fácil con el compañero, etc. Me consta que en muchas familias, por no decir en todas, estos son los mismos valores que os quieren inculcar. ¿Por qué entonces se dan estas situaciones?¿Qué falla? Querría respuestas. Alguien opinaba, no recuerdo quién, que no se advierte suficientemente de estas consecuencias relacionadas con expulsiones, o incluso de la gravedad legal que hoy en día tiene. Lo haremos, pero coincidiréis conmigo en que es muy triste que alumnos adolescentes respeten a sus compañeros sólo por miedo al castigo.
Como veis tenía ganas de decir muchas cosas, y seguiré porque este foro es lo mejor que podía haber ocurrido.
¡Hola a todos!
Soy un antiguo alumno del colegio Montpellier.
Ultimamente me estoy fijando en la juventud y cada vez hay menos tolerancia y mas mala educacion, y eso es un tema que hay que tratar rapidamente porque no puede seguir su curso.
He visto un comentario de nuestro gran profesor Manuel Llorens, del cual sus clases de fisica-quimica eran el mejor momento del dia (aun me acuerdo de esa pregunta de un examen de test: ¿que son los isotopos? y como ultima respuesta estaba "el equipo de baseball de homer simpson"... que grande Manuel!). El comentario decia asi:
Cita:
el Centro tiene la obligación de comunicar a dicha fiscalía o a la Policía cualquier incidente que pudiera ser constitutivo de delito o falta penal
Bueno vamos por partes. Yo pienso que el deber es el deber. Igual que un ladron tiene que ser juzgado por la ley... un chaval que hace alguna chiquillada en el colegio tambien (cada uno de diferente forma, evidentemente)
Viendo que ultimamente no hay sensibilidad en los chavales, yo preferiria que el colegio y los profesores siguieran la ley a rajatabla y llevaran este tipo de casos a juicio. A ver si poco a poco los chavales van "calmandose" de hacer este tipo de tonterias, de las que luego al fin y al cabo te arrepientes.
Yo creo que hoy en dia, hay un problema en todos los colegios. No es otro que la popularidad... el poder pisar a otros para llegar a ser mas importantes que ellos esta a la orden del dia y yo os propongo que desde las aulas se castigue este tipo de acciones ya que en el colegio es donde se ven este tipo de conductas y no en casa con los padres.
Saludos a todos los profesores que lean y ¡ánimo a los alumnos!
PD: perdonar los acentos porque voy con prisa!
Muchas gracias Anónimo... aunque no recuerdo haber tenido un alumno con ese nombre X'DDD
En estos momentos de final de curso hacen más falta que nunca los ánimos de todos y especialmente de los que habéis pasado por nuestras aulas y podéis mirar hacia atrás con la calma de tiempo que ha pasado. Me alegra pensar que crees que lo estamos haciendo bien.
Como en casi todo, pero especialmente en los asuntos relacionados con la convivencia, es muy difícil contentar a todo el mundo. Si te pasas con la sanción te enfrentas a la familia de los sancionados y tienes que escuchar comentarios al respecto de lo duro y exagerado que eres... si te quedas corto escuchas que el Centro no está haciendo nada para "corregir" la situación de la juventud actual que, como tú dices, es en general preocupante. Al final tienes que fiarte de tu propio criterio, de tu instinto, de tu buena fe y, como digo en los comentarios de arriba, rezar para no equivocarte. Detrás de todo el trabajo está el convencimiento de que los alumnos que comenten faltas, bien de forma intencionada o por inmadurez, tienen el derecho a ser sancionados como parte de su proceso de aprendizaje y que privarles de ello sería renunciar a educarles.
Lo que se me hace más pesado, y a estas alturas de curso mucho más, es renunciar a ese querer satisfacer a todo el mundo y que todo el mundo entienda porqué se hacen las cosas que se hacen.
Respecto a cumplir la ley, yo soy partidario de seguirla al pié de la letra en los procedimientos que marca, pero teniendo siempre claro que es la ley la que sirve al hombre y, por tanto, teniendo siempre en cuenta que tratamos con personas, la mayoría de las veces con niños y que en su equivocación hay siempre un ansia de mejora y de atención que debe ser prioritariamente atendido. Lo que ocurre es que a veces el tipo de atención que uno considera que debe dar no es el mismo que la persona quisiera... pero eso pasa incluso con los tratamientos médicos. ¿Cuántos adultos evitar ir al médico porque temen que les confirme lo que sospechan que tienen o porque temen al posible tratamiento?
En fin, como te decía al principio, tu comentario me da ánimos (y a todo el equipo de profesores, especialmente a la Coordinación de CyD) para afrontar con la máxima ilusión lo que queda de curso.
Muchas gracias y un abrazo:
Manuel Llorens
Soy padre de un par de alumnos del colegio, de los que todavía son pequeños, así que como comprendereis, no soy parte ni quiero ser juez.
Os felicito a todos, especialmente a Sandra por abrir la reflexión y a Manuel por explicar lo que nos sujeta a la vida real, las leyes, sean oficiales o normas de convivencia.
Sin ir más haya en las muchas y buenas aportaciones, además de agradecer el tono de todos ellos quisiera decir lo siguiente.
No conozco a la chica que cometió los errores ni quiero saber quién es, pero si que estoy muy seguro de que esta persona a hecho cosas cosas buenas. ¿Si habeis contado los errores porque no contais los aciertos?
Un saludo a todos y ánimo con este blog.
Ignacio
PD: Por lo general se aprende más de los errores que de los aciertos.
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Este Colegio empieza a perder el juicio, a estos temas si que les dan importancia, pero a temas más gordos como casos de acosos reales no hacen nada, porque en los últimos años se han dado más de 1,2 y 3 casos de acoso escolar en este colegio.
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